El secretario general de FAEL, Carlos Bejarano, ha dedicado el artículo del mes de mayo para la revista Electro Imagen a una cuestión que cada vez es más común entre los titulares de los negocios de las pymes de comercio en general, y en las tiendas de distribución de electrodomésticos, en particular, como es el relevo generacional.

«Actualmente, más del 15% de los titulares de los comercios del sector Electro+Hogar prevén que se jubilarán en menos de 5 años. Sin embargo, más del 80% de estas empresas, con independencia de su viabilidad económico-financiera como negocio, no tienen garantizada la continuidad de la actividad empresarial por no encontrar un relevo al titular del negocio»

¿Qué está ocurriendo?

En primer lugar, en los últimos años las pymes de comercio del sector tienen que hacer frente a una competencia cada vez mayor (concentraciones empresariales, marketplaces, otros canales distribución, etc.). Además, la competencia desleal de determinados operadores, bien por “dumping fiscal” bien por “dumping medioambiental y normativo” (ej. no cumplir adecuadamente con la gestión de los RAEE de forma gratuita para el cliente). Todo ello provoca que los márgenes de rentabilidad hayan disminuido drásticamente en las últimas 2 décadas, a pesar de que la complejidad de la gestión y exigencias de dedicación al negocio han aumentado, haciendo así menos atractivos los negocios.

A las anteriores circunstancias, también hay que añadir otras causas. A diferencia de lo que ocurría en generaciones anteriores, en la actualidad los/as hijos/as de los titulares de los negocios en muchos casos se han formado para otras profesiones y no han visto como una opción atractiva tomar el relevo de una pyme de comercio. Asimismo, dadas las dificultades que una microempresa de comercio genera para conciliar la vida personal/familiar con la profesional (Ej. dilatados horarios comerciales que para un pequeño comercio se traducen en jornadas de trabajo muy superiores a las 35 horas semanales) implican un rechazo no sólo para los posibles herederos de la titularidad del negocio, sino que también para los empleados que, potencialmente, podrían asumir el traspaso del negocio.

El pequeño comercio para ser atractivo para un potencial relevo generacional, requiere ser rentable y eficiente. Para ello, una adecuada gestión y la optimización de la externalización de determinadas funciones serán claves en el proceso. De hecho, el asesoramiento externo cualificado en diversas áreas (económico-financiera, legal, herramientas IA, etc.) determinarán en muchos casos la viabilidad futura de muchos pequeños comercios, siendo especialmente relevante el realizar una transición hacia este tipo de modelo de gestión para garantizar mayores probabilidades de éxito en el posible relevo generacional de los negocios.

De este modo, también será más sencillo atraer “talento” hacia las pymes de comercio pero el sector necesita un mayor apoyo de las Administraciones en estas tareas. Actualmente, aunque existen ayudas para facilitar el relevo generacional, resultan claramente insuficientes para conseguir mejores resultados en la continuidad de muchas pymes de comercio. Un ejemplo de ello lo vemos en la propia formación dual donde las oportunidades atractivas que se detectan por parte del alumnado se vinculan más a grandes empresas. Sin embargo, existen miles de pymes de comercio que necesitan externalizar diversas funciones con elevados estándares de calidad y, sin embargo, no encuentran una oferta adecuada a sus necesidades en el mercado. Un técnico de grado superior de DAM (Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma) que dé servicio a 10-15 pymes de comercio, sería una empresa viable. Igualmente, un espacaratista, un interiorista, un gestor de contenidos en redes sociales y un asesor económico-financiero, entre otros múltiples servicios externalizables de la pyme de comercio. Sin embargo, esa visión no se percibe por parte de los/as alumnos/as que serán los profesionales del futuro en diversas áreas. En consecuencia, muchas empresas que son viables pero tienen un pequeño tamaño, están condenadas a su desaparición salvo que encuentren personas dispuestas a asumir el relevo generacional, ceteris paribus, es decir, en las actuales condiciones de conciliación de la vida personal y profesional, lo cual es más complicado de encontrar en las generaciones de los hijos de los actuales titulares de los negocios y sería necesario captar a profesionales procedentes de otro entorno cultural que sí estuvieran dispuestos a ello. En esta línea, en sectores como el transporte, ya existen experiencias piloto donde se realizan acciones formativas en países de Hispanoamérica, entre otros, que culminan con el desarrollo de la profesión en España.

El lograr mayores índices de relevo generacional con éxito será clave en los próximos años si queremos evitar la desaparición de un alto porcentaje de pymes de comercio a nivel nacional, lo que conllevaría un importante deterioro de los espacios de “comercio+ciudad” vertebradores de la vida socioeconómica de los municipios y, con un impacto más significativo en las zonas rurales afectadas por procesos de despoblamiento.